el péndulo del tiempo,
paso a paso, inexorable,
despacio camina.
La voz recorro,
entre luz y penumbra
y mis recuerdos se alejan
por el camino andado.
Cada paso que avanza,
minuto, paso
de la niñez olvidada
a la juventud acabada.
Camino que recorro
hacia el crepúsculo de la vida,
paso a paso,
suspiro a suspiro.
Péndulo que no descansas
reposo para ti quisiera,
que ese tic tac
el hombre detuviera.
Para dar marcha atrás
y desandar lo andado,
reparando ofensas,
pidiendo perdones.
Repartiendo el amor
que siempre he negado.



Me gustó el poema.
ResponderSuprimirmontse
Formalmente está bien. Me gustan los versos finales. Es un tema renuente en la literatura: volver a la juventud, burlar el tiempo. Como dice Gil de Biedma:
ResponderSuprimir"Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran sólo
las dimensiones del teatro
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra."
lobezno
Anónimo, se lo diré a mi amiga. La verdad es que es muy acertado, te contestará ella, seguro
ResponderSuprimirLobezno, es curioso. A veces empezamos a pensar en diversos artilugios para escribir un poema cuando en realidad la poesía sale por sí sola. Yo algunas veces disfruto viendo que de maneras tan sencillas pueden encadenarse las palabras con tan interesantes resultados
ResponderSuprimirTal vez la sencillez sea lo más difícil de conseguir. Las palabras conforman universos, unidas a nuestro universo personal e íntimo. El poder de la palabra es inmeso y también su poder de manipulación.
ResponderSuprimirlobezno
A través de la palabra se han cometido verdaderas atrocidades, eso es verdad, pero también a través de ellas se han abierto muchas puertas, según la utilización que hagamos de las mismas. Pero siempre una manera de transmitir nuestras inquietudes y nuestros temores... o como tú dices muy bien, Lobezno, nuestro universo
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