Todos tenemos algo que ocultar...
nuestros secretos, nuestros más genuinos secretos. Todos tenemos algo por lo que decir: "Adelante"... y que nos colme de parabienes. Si alguien conoce mis secretos que no los cuente, que no los siga... que los guarde en silencio porque son estilos, estilos de vida. Compartí los caminos de quienes se cruzaban en mi vida, de quien quiso la naturaleza que se cruzara: aprendí de ellos y seguro que ellos también aprendieron de mí.
Todos tenemos algo de qué presumir...
CROSSWORDS
Con estas palabras os doy la bienvenida y mi mayor agradecimiento a vosotros que sois los que hacéis posible que este blog se mantenga activo y vaya renovándolo cada poco tiempo. Mi deseo es que el contenido de este blog os aporte diferentes emociones y sentimientos. Un abrazo cariñoso también a todos los que estáis ahí y formáis parte de esta poesía y a todos los que quieren también formar parte de ella, a las nuevas incorporaciones: un abrazo de bienvenida a todos ellos
lunes, 28 de agosto de 2017
miércoles, 23 de agosto de 2017
Deja
Deja
que la espuma
te moje,
que la sal
y el agua
te envuelvan.
Qué mil olas
te arrastren.
Deja
que tu piel,
tu cuerpo
y tu alma
sienta
el beso del mar,
la caricia
sublime
del viento
y el calor
ardiente
de la arena.
porque en ellos
estoy presente,
cuando mi abrazo
desesperado
no te quiebra.
que la espuma
te moje,
que la sal
y el agua
te envuelvan.
Qué mil olas
te arrastren.
Deja
que tu piel,
tu cuerpo
y tu alma
sienta
el beso del mar,
la caricia
sublime
del viento
y el calor
ardiente
de la arena.
porque en ellos
estoy presente,
cuando mi abrazo
desesperado
no te quiebra.
lunes, 14 de agosto de 2017
A veces temo
A veces temo que todo se rompa
en un momento porque el espíritu humano tiene miedo hasta de lo que no ve; mi
espíritu es parco pero algunas veces lo intuye y lo sabe todo porque lo más
grande es amar como ama él.
sábado, 12 de agosto de 2017
Dos tierras
Siento dos tierras
que se baten sobre mí: la humana
y la divina. La divina me pone pruebas,
laa humana penurias,
miserias. Siento dos templos
que pelean sobre mí. Y a los dos los respeto,
los amo... pero siempre respetando mi alma
que está detrás de ellos. Siento dos mundos que se abatan contra mí
y yo que no tengo fuerzas me hago divino
por momentos.
Y soy tierra: tierra de salmos,
tierra de sierpes.
que se baten sobre mí: la humana
y la divina. La divina me pone pruebas,
laa humana penurias,
miserias. Siento dos templos
que pelean sobre mí. Y a los dos los respeto,
los amo... pero siempre respetando mi alma
que está detrás de ellos. Siento dos mundos que se abatan contra mí
y yo que no tengo fuerzas me hago divino
por momentos.
Y soy tierra: tierra de salmos,
tierra de sierpes.
viernes, 4 de agosto de 2017
miércoles, 26 de julio de 2017
Ya ves, no falta nada...
Ya ves, no
falta nada. No me extrañaría que a lo largo del caudal de nuestros sueños,
recordara qué fue lo que vino a buscar este cansado errante entre nosotros, en
la claridad que llena su corazón. Y hasta puede que llegase a sentir un
relativo placer al aspirar el aroma que sus sentimientos dejan en el aire, como
estela de lo que es una esperanza.
Ya suena junto a él; ellos dos saben que una
mirada agradable siempre puede estar dispuesta a llenarse de luz.
Y no sólo extenderá ese mensaje que guarda en
su alma, sino que comprenderá también que vino a este mundo a recoger las
semillas que transporten los diminutos copos por el aire.
Cada uno corre. Nosotros sabemos que ahora
serás tú quien vuele a su encuentro. Te cruzarás con él, sin estrellarte, y a
la vez pronunciaréis vuestros nombres. Ya no hará falta que yo vuelva a gritar.
-¿Cómo
tú por aquí?.
- Ya ves.
Y se irán. Más tarde regresarán para ser uno
sólo. La paloma ya les vio hablar entre ellos. Y aquella habitación estaba
compuesta por todo cuanto que hubieran podido contarse uno al otro.
- Me
gustaría saber por qué pensaste todo eso. En la vida no estoy sólo yo.
Era aquel cuarto quien le daba calor, era
todo aquello que había podido conseguir con el tiempo. Había muchas figuras
diferentes disolviéndose en una sola.
No entendía qué era aquello, se sentía tan
aprisionado, que lo que pudiese haber sucedido ya parecía predispuesto a llagar
hasta él.
Y cada vez, como entreteniéndose, dirigía su
mirada hacia aquella paloma. Tan bella... le había traído noticias de la
soledad. Ya estaba lejos, pero estoy seguro que mucho le gustaría tenerla cerca
de él en aquellos momentos.
-¿Cómo puede
ser todo así?- se preguntaba.
- No sé qué responderte.
Pero ya comprenderás que para hacerlo no hace falta una respuesta. Tú ya le
estás extrayendo todo el jugo a una vida.
¿Cómo podría hacerlo?. El sabía que se
encontraba en un periodo de transformación. Tenía que esperar pues, y a su lado
todos aquellos instantes felices. En verdad ya conocía esa esperanza, había
tenido que esperar otras muchas veces y no le sería aquél un rival muy duro.
- Déjame pensar que lo
hiciste por mí. Y que esa melodía que brote de tus labios pueda ser el cauce
que me una más a tu entorno.
- Volvemos a
encontrarnos frente a frente. No, esta habitación no cuenta, hay muchas
realidades que no saben hablar todavía, aunque pueda llegar a turbarse su
pensamiento en ciertos instantes. Ella no te conoce, un día partirá hacia otros
lugares lejanos, sólo querría recordar qué fue lo que me dijo hoy.
Por la noche, cuando me acuesto
Por la noche, cuando me
acuesto,
me duermo mirando su retrato.
La veo, toda ella, como una margarita
desde mi pequeña ventana de musgo
que se abre al viento
y saluda al aire.
Miro el rocío caer,
acaricio la lluvia.
Cuando miro su retrato
empiezo a imaginar muchos sueños
junto a ella…
sueños que quizás nunca lleguen a
realizarse,
pero que me hacen vivir.
Cuando miro su retrato
le echo una mirada inquieta a ese
reloj anciano
buscando entre sus siluetas
a mi amada… espetando su llegada,
intentando convencerme
de que un día ha de venir.
Su retrato es como la vela
siempre a punto encendida
en el corredor de mi cuarto;
la cobardía me llegará cuando me vea
sonreír
y abrazado a otros
lazos.
Su retrato es como la estrella
que me guía hacia la vida.
Me defiende del temor,
acuchilla mi odio…
su retrato es como una lucha para
seguir caminando.
- 1982 -
Ese niño
Ese niño que jugaba alegre
por las
calles adoquinadas,
con la
sonrisa pegada en la boca
que sonreía
bajo el azul de sus alas.
Ese niño
corría por el viento
en los
campos regados por las dichas,
la
esperanza grabada en un canto
y en algunas
palabras prendidas.
Ese niño…
aún le veo tras la puerta,
me llama
desde más allá del universo
con sus
caricias como bandera
y en sus
pies el cielo.
Ese niño
era yo y a cada golpe
devolvía un
gesto de ternura
y detrás de
cada árbol roto
guardaba una
sonrisa pura.
Ese niño
era yo y tras los ojos
llevaba la
blancura de la brisa,
con
delfines colorados en la arena
de las
playas celosas y dormidas.
Ese niño
que apenas enseñaba los dientes
y ya corría
por las calles de oro,
franqueaba
las legiones en el aire
y dejaba
águilas entre los chopos.
Era yo y
pensaba que el mañana
me
despertaría en todo su esplendor,
y no sabía
que acaso la distancia
rompería la
huella del amor.
-1982 –
Debiste permitir...
Debiste permitir
que la tierra fuese tu testimonio, para no dejar que así pudiera engañarte el
caballero andante que venía de países lejanos. Que la tierra y el viento
cubriesen tus pisadas, que la infidelidad protegiese tu camino. Debiste impedir
que tus hijos bebieran el agua insalubre de la mujer, que en un instante se
convirtió en reina y otras en madrastra.
Se te olvidó buscar apoyos a tu alrededor y ahora también te costará cerrar las
ventanas, abiertas en otro tiempo como una manera de protegerme contra mí mismo.
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