Si no quisiera el ayer me haría presente,
si no quisiera el presente me haría pasado:
de mi ayer es parte de lo que he sido
y aunque mi hoy es un desierto inerte
también es lo que dentro de mí arde.
Si no quisiera el ayer me haría presente,
si no quisiera el presente me haría pasado:
de mi ayer es parte de lo que he sido
y aunque mi hoy es un desierto inerte
también es lo que dentro de mí arde.
Nunca fueron bien vistas mis ganas de fantasear ante la impotencia que el devenir del mundo me imponía: me torturaba su secretismo. Tenía que esconderme, que hacerme débil pero no me importaba si era por una causa justa. Me discriminaron a cambio de un pedazo de terreno, me echaron de allí sin saber qué es lo que quería. Nunca fueron bien vistas mis maneras de aprender del mundo. Y a veces me escondía de mí para huir de tus fueros.
No ha cambiado nada. Nos hemos estado convenciendo de nuestra capacidad de raciocinio
y para lograrlo nos hemos dejado llevar por lo que haba aquí en la tierra y nos
podía hacer cambiar: las reservas… hemos gastado las reservas para afianzar
nuestro poder. ¿Y qué hemos conseguido?, ¿llegamos al culmen de nuestra etapa?,
¿qué buscamos echando por tierra toda nuestra fe y nuestra senda?. Y sin
embargo me creo libre.
Y he visto claudicar tormentas
por
esta falta de espacio
y
me he sentido deudor de ellas
pues avanzaban despacio…
por
el desierto de un silencio
que yo mismo me había creado
2022
Porque al final todos somos víctimas de nuestras propias pasiones,
como diciendo que todo parte de nosotros y en nosotros desemboca.
Así es la rueda de la vida:
que todo empieza desde el mismo momento que termina:
el tiempo es la tierra donde se desborda la existencia.
“Todo lo que sucede es por
algo”, le escuché a Encarna decir desde el primer día… y cada día que pasa le
doy un nuevo sentido. Cada caída, cada enfado, cada tropiezo es por algo pero lo buscaba fuera de mí: era cuestión de mala suerte. Hasta el tiempo tiene
sentido desde esta perspectiva: cada instante del tiempo, cada segundo perdido: y el mismo accidente que padecí tiene sentido visto desde este punto: ¿Qué tenía
que cambiar entonces?, ¿qué tenía que aprender?... ¿o qué es lo que debía
olvidar?. Todo lo que sucede es por algo… pero yo me sigo resistiendo a creer
que no soy libre.
Quise
recobrar su juventud,
pero ella me
dijo: Quédate con mi recuerdo…
con voz
grave y seca.
Y era falsa,
perdida en
un valle sin forma,
herida…
quise
recobrar mi juventud,
pero ya no
tenía salida.
Cuando
ella estaba conmigo
sentía paz,
pero ahora que ella no está la
veo falsa,
traidora.
Ahora siento que me alejaba del
mundo
y de lo que quería,
pero ella era la única que
podía quitar
el miedo de mi alma…
ahora
nadie pudo hacer.
Cuando me hablaba de amor
me
sentía seguro de mí mismo…
y
confundía el destino con el sueño,
el sueño con la angustia.
Ya no sé quién lucha en mi mente.
Si mi corazón llegó al mismo tiempo
no he a ponerte trabas,
ni muros impenetrables,
si tu corazón llegó afable y cordial
no voy de poner barreras
a lo que te llegue de fuera
y sea de un modo triunfal.