Vives fuera
de mi y en mi.
En un espacio
indefinible
donde te impones
con fuerza.
Intocable, etérea
pero plena.
Siento tus palabras
como caricias
y silenciosamente
me besas.
Cierro mis ojos
y te acercas.
Velas mis sueños
cuando duermo
y cuando despierto
lentamente te alejas.
Habitas mi mundo,
que haces tuyo.
Te llevo en mí
intocable, efímera,
pero plena.
Compañera de mis días
y mis noches.
Amante de sombras,
fuego que no brilla
y en lo más profundo quema.


